15.4.08

La Rebelión de los Desconocidos.



(Crónica Mínima de la Elección Perredista)

En vista del jaloneo político que ha estado viviendo el PRD desde el día de la elección interna sería bueno empezar por recordar algo que no es extraño para nadie que medianamente conozca esta “organización”; que el PRD en el estado de Guanajuato ha sido por muchos años el botín de unos cuantos personajes que junto con su “tropa de confianza” se han adueñado de la estructura del partido de una manera en extremo evidente. Se han adueñado de todo o casi todo; incluyendo las elecciones. Pero eso no es lo peor, lo grave, lo imperdonable es que ese mismo grupo desde hace ya mucho tiempo ha dejado de lado los principios de un partido nacido como una expresión plural de la llamada izquierda mexicana, que por definición debía ser más cercana al pueblo que a los presupuestos y privilegios ofrecidos por el gobierno estatal en turno, que debía buscar el poder y no sacarle la vuelta; para convertir al Partido de la Revolución Democrática en un simple instrumento plurinominal y fuente de ingresos para los privilegiados de dicha corriente que cada vez parece más una corriente externa que interna. Todo se convirtió en Partido, grilla placera y muy lejos se quedo la Revolución Democrática. El poder por el poder mismo... y por el dinero, por supuesto.

Es bueno saber esto para entender lo que viene pasando en la elecciones para elegir dirigentes tanto nacionales como estatales del PRD. El último mes ha sido, estoy seguro, uno de los meses más largo de las carreras políticas de muchos personajes de la llamada “Nueva Izquierda” tanto a nivel estatal como nacional. Dejando de lado la tremenda desorganización que prevaleció desde los registros de candidatos y planillas, que en sí mismos contribuyeron al desorden y desaseo de la elección; hubo algo que contribuyo aún más al ya famoso “cochinero”; la misión de Nueva Izquierda de ganar a toda costa, como fuera (“haiga sido como haiga sido” Espurio dixit) el registro del PRD para ellos y el proyecto político-económico que representan.

En Guanajuato desde el mismo día de la elección fue evidente la actitud facciosa de la dirigencia y estructura burocrática del mal llamado PRD, al cual sería mejor llamarlo Nueva Izquierda Guanajuatense. Pensaban avasallar a todos como venían acostumbrando; cambiaban ubicación de casillas de última hora, habilitaban candidatos de NI como representantes y funcionarios de casilla, acarreaban gente de comunidades sin la menor vergüenza, camión tras camión llegaban a la puerta de las casillas con su acordeón y todo, incluso utilizaban a los niños para incidir en el voto de sus allegados, se retacaban urnas que ya estaban llenas antes de medio día, se expulsaban representantes de otras corrientes en Valle (nombre que a la fecha ya es sinónimo de fraude electoral)...pero también sucedía algo que quizá no esperaban, sus candidatos perdían en varias casillas importantes de ciudades como Guanajuato, Salamanca y León superados por los votos de muchos militantes que hasta ese momento no eran más que “los desconocidos”. Algo empezaba a salir mal para ellos.

Después de las nueve de la noche del 16 de marzo comenzaron a llegar los paquetes electorales, se inicio el famoso “canto” de resultados durante toda la noche, todavía había calma a pesar de la casilla desaparecida y de las de Celaya que no llegaban. El martes estaban ya todos los paquetes menos Doctor Mora que había sido secuestrada y no instalada; “Así le hace siempre ese señor...” fue la mayor explicación que se escucho en la mesa de representantes...y no puede uno sino darse cuenta de la clase de elecciones que se habían venido organizando anteriormente...un mero trámite para imponer al sucesor en turno.

Pero el miércoles, día de inicio de los cómputos, comenzó el final. Para Nueva Izquierda el computo es un mero sumar números para enviar a México (así sean votos que no existen), para Izquierda Unida y el Art. 98 del Reglamento de Elecciones el computo también corrige y da certeza. La disputa en una delegación de cuatro se enfrasca dos contra dos y así pasan los días. Se instala un campamento para cuidar paquetes electorales de malos pensamientos que quieran borrar evidencias, se sella el cuarto con los paquetes electorales y así como si de otro estado se tratara, el triunfo facilito y directo que esperaba Nueva Izquierda se ha borrado casi todo. No hay proclamaciones oficiales de triunfos en los medios, ni graciosas constancias de mayoría. El conteo está parado. Si se van a contar mentiras mejor no contar nada. Por primera vez en mucho tiempo el edificio del PRD tiene vida, llegan los desconocidos militantes y se apropian del jardín con sus ganas de limpiar lo que se pueda de esta elección. El edificio luce vivo y dividido, “los verdaderos perredistas” como reza una pancarta en la puerta del salón de sesiones duermen dentro de las oficinas e insisten en contar así nada mas, subir números a México porque “Chucho” los necesita ( el candidato que dice “triunfar” con las actas), les molesta una imagen de Andrés Manuel, “¿ese que hace aquí?”, y se insinúa la violencia a momentos pero prevalece la razón. Nueva Izquierda no sabe qué hacer, los espanta la exigencia de un listado nominal cuando al final se abren los paquetes porque Núñez lo ordenó y sacó a Guanajuato del “Medioevo electoral” donde iniciada la jornada se declaraba al estado un Feudo independiente propiedad de los señores de Valle y sus caprichos en la comisión electoral. Se ven frustrados y declaran “un perfecto desconocido y necio” a Javier Vélez que no entiende que las cosas al vapor y sin preguntas son más fáciles para no dormir pensando en ellas. Javier no entiende y por primera vez se abre un urna en Valle. Se hace historia. Se impugna lo impugnable, que es casi todo y a un mes de la elección todavía nada, ni un poquito de certeza para NI que ya quiere irse a dormir con el gane, aunque sea apenas e impugnado.

Este mes de conteos parados, iniciados y vueltos a parar nos ha mostrado que ya no hay una simple rivalidad o matiz entre las dos corrientes mayoritarias dentro del partido, lo que existe es una divergencia en proyectos políticos dentro del PRD la cual es cada vez mayor y de muy lejana reconciliación. Hemos sido testigos de la lucha por el registro del partido, de la lucha por las prerrogativas que permitan a unos el bien vivir y a otros el bien luchar. Hemos visto que la arraigada cultura priista del fraude y la limosna electoral aun permea en muchos sectores del partido, principalmente en los dominados por NI. Nos hemos dado cuenta que los principios son escasos en muchos y que el poder envuelve y revienta cualquier ideal cuando se vive de él, porque entonces la lucha por el poder se convierte no en la lucha por lo común sino por lo propio, por la vanidad, por el día a día, muy lejos de un principio que vea al poder como fuente de transformación y lucha.

En resumen esta elección ha sido una reedición del 2 de Julio de 2006, ese día que no deja de suceder en nuestro país y que ahora se ha manifestado en la elección perredista; vuelve a ser la lucha entre izquierda y derecha, es más que un simple conflicto interno; es el choque entre la vieja y nueva política, una nueva política que apenas va naciendo y que ha vuelto a abrir las puertas del partido y la participación política a los desconocidos, a los que no deben favores o puestos a la anquilosada “dirigencia”. Por eso la desesperación y el no saber qué hacer con esos necios desconocidos,(“¿cuando no lo puedo comprar o chantajear como hago que me obedezcan?”). Por lo pronto aún habrá muchas noticias, quizá no todas buenas, pero lo bueno, lo muy bueno es que esta elección ha llevado al movimiento democrático y ciudadano a dar la lucha por rescatar a uno de los pocos institutos políticos que nos pueden dar acceso al poder de manera pacífica. Poder para cambiar el destino de un país a la deriva que no podemos dejar encallar.

Omar Vargas



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